Café Eule im Gleisdreieckpark
Un rincón encantador en plena naturaleza
Huele a tarta, a flores, a café recién hecho y, en los días más frescos, a veces incluso a pan asado al fuego. El Café Eule, situado en el parque Gleisdreieck, no parece tanto una cafetería clásica de parque como más bien un jardín comunitario creado con mucho cariño, en el que todo el mundo es bienvenido.
En verano, el Café Eule del Gleisdreieckpark es un punto de encuentro para familias y visitantes del parque. Aquí se reúnen para tomar un café por la mañana, almorzar o disfrutar de un pastel por la tarde. Entre los parterres, las sombrillas y los árboles que dan sombra, las tazas de café tintinean sobre pequeñas mesitas vintage. Los niños corretean por la zona de juegos, mientras sus padres se dan el capricho de un café de barista y un trozo de la tarta de queso con limón y frutos rojos, recién horneada cada día.
De pequeña cafetería de barrio a popular punto de encuentro
Hoy en día, el Café Eule forma parte integrante del parque del Gleisdreieck. Abrió sus puertas el 31 de mayo de 2013, al mismo tiempo que la parte occidental del parque. La idea era abrir al público la «plaza del mercado» de la colonia de huertos urbanos conservada y crear un punto de encuentro en plena naturaleza. El proyecto, respaldado por el Senado de Berlín, ha dado sus frutos: hoy en día, el Café Eule es toda una institución en el barrio.
Al principio, los clientes se sentaban en sencillas cajas de madera y disfrutaban de un trozo de tarta casera. Desde entonces, la propietaria, madre de tres hijos, ha invertido mucho tiempo, esfuerzo y dinero propio. Hizo instalar tuberías de agua y cables eléctricos en un contenedor y transformó el recinto, con parterres de plantas y flores, en un jardín de cuento. Hoy en día, los arces, los robles y los ciruelos mirabel proporcionan sombra. Y también los jardineros y jardineras vecinos aportan una y otra vez plantas y otras donaciones.
Hoy en día, los clientes se sientan en mesas y sillas vintage de lo más variopintas, repartidas entre los parterres, las sombrillas y los árboles. Las familias aprecian especialmente la zona de juegos. En los días calurosos se abre el grifo para que los niños puedan refrescarse mientras juegan. La cafetería es también un lugar encantador para celebrar cumpleaños infantiles.
Cannoli, café de barista y menú de mediodía asequible
En la carta hay tartas caseras, cuscús y köfte. Cuencos de porridge para el desayuno y ensaladas para el menú del mediodía, disponible por 8,90 euros. Para acompañar el café de barista, nada mejor que las galletas italianas y los cannoli de Sapori, una pareja italiana que ha hecho de Berlín su hogar y que también abastece a muchas otras cafeterías berlinesas, así como a los mercados cubiertos de la ciudad.
Consejo: En el Café Eule también se organizan de vez en cuando visitas guiadas para observar murciélagos y otras rutas de exploración para amantes de la naturaleza de todas las edades, ofrecidas por la Fundación para la Conservación de la Naturaleza de Berlín y Grün Berlin.
De febrero a finales de octubre, la cafetería abre todos los días de 9:30 a 20:00. En la temporada de frío, abre los fines de semana. Entonces, las brasas y el pan asado en la hoguera crean un ambiente especialmente acogedor.


