Berlín está orgullosa de su cultura nocturna, lo cual no es de extrañar. Aunque los fiesteros de comienzos de los noventa, que solían ir con ganas a bailar a factorías y antiguas estaciones de metro, ya estén un poco trasnochados, la marcha continúa en otros lugares de Mitte, Friedrichschain, Kreuzberg y el antiguo Berlín Oeste, donde cada día abre un local nuevo. Se trata de estar siempre a la última y de conocer el último bar. Berlín se mueve y ¡usted no se lo puede perder!















