Suele ser así. Después de un viaje, uno regresa siendo otra persona. ¿Le suena? Siempre que viajamos compramos, nos reinventamos, vamos de tiendas, rebuscamos, descubrimos, disfrutamos... Le aseguramos que no hay otra ciudad que se preste tanto a esto como Berlín. Y es que aquí lo tiene todo: desde lo más exclusivo y lujoso hasta lo más económico y descuidado. La capital alemana es un paraíso de las compras. ¡Oh, Berlín, cuánta variedad!















