No tiene por qué ser con la típica manta de cuadros blancos y rojos y la cesta de rafia con la barra de pan sobresaliendo por un lado. Un picnic se puede preparar rápido, o, por el contrario, planearse con todo detalle. Una buena compra y una compañía agradable suelen garantizar ya la mitad del éxito. Ahora solo hace falta el sitio adecuado. Puede ser en un parque tranquilo, en la orilla del Spree o incluso puede encontrarse al lado de nuestro barrio. El secreto de un buen picnic está en la creatividad, pero quien quiera estudiar bien la materia, está invitado a darse una vuelta por los lugares preferidos de nuestra redacción.
(Precio de llamada local; tarifa variable desde teléfono móvil)













