KaDeWe

KaDeWe

La casa de las promesas

KaDeWe – © visitBerlin / Koch

Lentamente atravesamos el gran portal, adornado con un pesado enrejado, dejamos a un lado al portero vestido con librea y pasamos al vestíbulo. Predomina la decoración minuciosa, de modo que parece una escenografía teatral antes que el interior de unos grandes almacenes. Pero no lo es, no: ¡no son más que unos grandes almacenes! KaDeWe, la casa del lujo... y, por supuesto, la casa de las eternas tentaciones para nosotros, los adictos a las compras. Es ese lugar también donde las amistades se citan la tarde del sábado para buscar un bocadito en la planta del supermercado gourmet. Aquí se encuentran delicias extinguidas en el resto del mundo, como los cisnes de hojaldre con relleno de queso o la "clotted cream" para las pastas de té. Cada vez que todo se vuelve triste y gris, se va uno a KaDeWe y se siente como Audrey Hepburn en "Desayuno con diamantes". Y para eso no hace falta comprar nada, pues el lugar, con todas sus promesas y posibilidades, proporciona ya por sí mismo bastante brillo para un día apagado.