Cuando cayó el Muro el 9 de noviembre de 1989, los primeros "picamuros" salieron en plena noche y, a golpe de martillo y cincel, comenzaron a destruir la pared que había fragmentado la ciudad durante 28 años. El detestado muro se desvaneció en un abrir y cerrar de ojos. Oficialmente también se quiso pasar página lo más rápidamente posible, aunque no solo por motivos prácticos. Tuvo que pasar un tiempo para que, ya con menos prisas, comenzaran a dedicarse museos al Muro y a la historia de la ciudad ligada a él.











