Desde relatos africanos hasta cómics japoneses. Desde libros de arte hasta literatura pop. Desde fantasía a política, pasando por libros infantiles. Berlín es un auténtico paraíso para bibliófilos. En la capital hay innumerables librerías y anticuarios en los que los amantes de la lectura podrán pasar horas rebuscando y hojeando. Al margen de los grandes comercios, las pequeñas librerías merecen especialmente la pena, ya que suelen tener una oferta diferente, especializada y cuidadosamente seleccionada.







