Rammstein

Rammstein

Jugar con fuego

Rammstein – © Paul Brown

Llevan máscaras que dan la impresión de rostros mutilados. Usan micrófonos con forma de cuchillo. Las baterías explotan, arrojando llamas de varios metros de altura desde el escenario. Es una señal de identidad de Rammstein: jugar con fuego. El nombre del grupo viene de Ramstein, la localidad en la que, en 1988, murieron 70 personas al precipitarse un aparato en una exhibición aérea. Las letras tratan de sexo y violencia. Y la música: riffs pesados, ritmos intensos; brusca, monótona y violenta. "Nueva dureza alemana" o también "metal de baile", así se describe el grupo. Los seis componentes, que se conocieron a principios de los años 90, son cualquier cosa menos buenos chicos. En 1994 grabaron su primera demo para el concurso del Senado de Berlín para nuevas bandas y pronto se configuró la formación que mantendrían hasta hoy: Till Lindemann (voz), Richard Kruspe (guitarra), Christian Lorenz (teclados), Paul Landers (guitarra), Christoph Schneider (batería) und Oliver Riedel (bajo). Un año después debutaron con el álbum "Herzeleid". Pero la consagración nacional e internacional no llegó hasta 1997, con "Sehnsucht". Hoy Rammstein lleva vendidos unos 15 millones de discos, cosa que ha conseguido rompiendo tabúes de manera bien calculada, con una sincronización musical perfecta y dosificando con exactitud una energía musical siempre en estado bruto.